Hawwa Pink
Una interpretación floral y delicadamente envolvente, donde el lichi, la pera y las rosas se apoyan sobre almizcle blanco, maderas y vetiver.
Cuando hablamos de perfumes dulces no necesariamente nos referimos a fragancias que huelen a postre. Esa sensación puede construirse con notas de vainilla, haba tonka, frutas maduras, flores cremosas, caramelo o ámbar.
Suelen ser aromas cálidos, reconfortantes y con una presencia más profunda. Fragancias que permanecen cerca, acompañan durante horas y dejan una estela fácil de reconocer.
Lo envolvente aparece cuando las notas dulces se combinan con maderas, almizcles, resinas o especias. Estos acordes aportan cuerpo, profundidad y permanencia, evitando que el dulzor resulte plano o excesivo.
Por lo general evolucionan de manera cálida sobre la piel y funcionan especialmente bien durante tardes, noches o días frescos. Sin embargo, los perfiles más equilibrados también pueden acompañar perfectamente el uso diario.
Tres perfiles diferentes unidos por una misma sensación: dulzura, profundidad y una presencia que se hace notar.
Una interpretación floral y delicadamente envolvente, donde el lichi, la pera y las rosas se apoyan sobre almizcle blanco, maderas y vetiver.
Un clásico floral gourmand que combina iris, vainilla y pachulí. Dulce, elegante y con una estela reconocible que se convirtió en su sello.
Una propuesta cálida y cremosa, con pera y peonía, un corazón de praliné y haba tonka, y un fondo de vainilla, sándalo, ámbar y almizcle.
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